Voto electrónico (también conocido como e-voto) es una expresión que comprende varios tipos de votación, que abarca tanto modos electrónicos de emitir votos como medios electrónicos de contar los votos.
Las tecnologías para el voto electrónico pueden incluir tarjetas perforadas, sistemas de votación mediante escáneres ópticos y quioscos de votación especializados (incluso sistemas de votación autocontenidos [sistemas de votación de Registro o Grabación Electrónica Directa] DRE, por sus siglas en inglés). También puede referirse a la transmisión de papeletas y votos por vía telefónica, redes de computación privada o por la Internet. Las tecnologías del voto electrónico pueden acelerar el conteo de los votos y proveer una mejor accesibilidad para los votantes con algún tipo de discapacidad. Sin embargo existen controversias, acerca de que el voto electrónico, principalmente mediante DRE, puede facilitar el fraude electoral o la violación del secreto de sufragio.
Los sistemas de voto electrónico pueden ofrecer ventajas comparativas con relación a otras técnicas de votación. Un sistema de votación electrónico puede estar involucrado en un número de pasos en la instrumentación, distribución, emisión del voto, recolección y recuento de las papeletas, pudiendo de ese modo introducir o no ventajas en cualquiera de esos pasos. También existen desventajas potenciales, incluyendo la posibilidad de fallas o debilidades en cualquier componente electrónico.
Se ha demostrado que a medida que los sistemas de votación se hacen más complejos e incluyen software, se hacen posibles el fraude electoral, la adulteración física de las máquinas de votar y/o diferentes métodos de fraude electoral. Otros también ponen en cuestión el uso del voto electrónico desde un punto de vista teórico, sosteniendo que los seres humanos no están equipados para verificar operaciones que suceden en el funcionamiento de una máquina electrónica y que a causa de que la gente no puede verificar estas operaciones, no se puede confiar en las mismas. Más aún, algunos expertos en computación han sostenido la noción más amplia de que las personas no pueden confiar en ningún programa que no haya sido hecho por ellas mismas.[]Bajo un sistema de voto secreto, no hay ingreso conocido de datos y salida conocida de datos con las cuales comparar los resultados electorales. De allí se deduce que la exactitud, honestidad y seguridad del sistema electrónico completo no pueden ser verificados por seres humanos.
Críticos del voto electrónico, incluido el analista de seguridad Bruce Schneier, señalan que "los expertos en seguridad en informática son unánimes respecto de lo que hay que hacer (algunos expertos en votaciones no están de acuerdo, pero es a los expertos en seguridad informática a quienes es necesario escuchar; los problemas aquí están en la computadora, no en el hecho de que la computadora está siendo usada en una aplicación sobre elecciones) ...Las máquinas DRE deben tener un registro en papel verificable por el escrutinio de los votantes... El software usado en las máquinas DRE debe estar abierto al escrutinio público" []para asegurar la precisión del sistema de votación. Las papeletas verificables son necesarias porque las computadoras pueden fallar y fallan y porque las máquinas de votar pueden ser adulteradas.
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